12 de junio de 2017

Defienden a los Heraldos pero--

Desde hace una semana toda la blogósfera conservadora y algún que otro "tradicionalista" se está haciendo eco de forma más o menos intensa de la inminente intervención pontificia de los Heraldos del Evangelio, congregación religiosa que es más bien el "brazo religioso" de la TFP brasileña. Muchos se han levantado escandalizados en contra de estas medidas, describiendo toda clase de experiencias personales en las que "heraldos" demostraron su profunda piedad y ortodoxia.

Sin embargo poco se sabe de la realidad interna de los Heraldos, que es lo que principalmente motiva a la Santa Sede a intervenir esa congregación. Y ese es el tema: hay que conocer el modus vivendi para sacar las conclusiones más importantes. Dentro de las comunidades de Heraldos hay gran cantidad de elementos y formas que son sumamente desordenadas e incluso graves que afectan profundamente a muchos de sus miembros, a la disciplina y a la fe de la Iglesia. Muchísimos testimonios de ex miembros denuncian toda clase de irregularidades, que van desde la veneración de reliquias de Plinio, de su madre, y de Joao Clá (que está vivo, claramente) e ideologización extrema (la famosa bagarre), hasta la práctica de exorcismos bestiales perpetrados por el propio Joao Cla (y sin permiso del ordinario local) y la manipulación de conciencias. Por mencionar sólo algunas cosas.

El problema de la congregación no es su piedad y ortodoxia. El problema es la gravísima realidad en la que viven sus miembros: en un ambiente cerrado sectario de asepsia moral casi jansenista con una obediencia absolutamente ciega y llanamente devocional a sus superiores. Esto es fruto inequívoco de una mala teología que desemboca en una mala concepción de la naturaleza del hombre y por tanto en una espiritualidad semi-pelagiana (voluntarista y rigorista) y que termina con almas cautivas (y no es pocos casos destruidas) y psiquis deformadas. Y todo esto se hace con la connivencia, indiferencia o ignorancia de los Obispos locales donde están sus comunidades.

De nada vale la "ortodoxia doctrinal" y la "impecable piedad" de una congregación o de sus miembros, si el cuerpo está infectado con un virus. Lo mismo sostengo para el caso del IVE, del Opus Dei, o de cualquier otro instituto con iguales problemas, aunque sean con diferente intensidad.

¿Esta es una realidad en todos los miembros de los Heraldos? No. Sin embrago sí es una realidad patente en las dependencias de los religiosos y en la conducción de la superioridad de la congregación. Repito que hay cantidad de testimonios de diferentes personas en la web.

Aquí enlazo sólo un par:

Un sitio con videos alojados donde se puede ver a Mons. Joao Cla practicar ilegalmente exorcismos sobre religiosas supuestamente poseídas por demonios.

8 de junio de 2017

Liturgia romana pre s. XVI (recreación histórica)


Introducción traducida del sueco:
"Five hundred years ago, the universe seemed much more understandable than it does for us. All of existence was framed by a number of ceremonies and behavioral patterns which were a matter of course for people at the time. And the most important of them was the Holy Mass - that ring of charged words and actions which surround the central mystery in the Christian faith: That Jesus becomes man anew in the creatures of bread and wine. "We have reconstructed a High Mass from 500 years ago in an ordinary Swedish parish church, namely in Endre Church, one mile east of Visby in Gotland. We imagined ourselves to be participating in this high mass on an autumn Sunday in the middle of the 15th century. It is local people who are participating in clothes typical for the time, and we have tried as much as possible to reconstruct [something to do with (worship) services] in the Diocese of Linköping at that time - since Gotland belonged to that diocese. "The service is conducted in an incomprehensible language, a language incomprehensible to the people: Latin. Because church services at the time were not considered a medium for communicating information, except for silent prayers. Just as one cannot describe what is fascinating about a melody or a sight, one shouldn't be able to understand or describe the central mystery of the universe. The congregation waits for the central moment, when the bread and wine shall be transformed into the body and blood of Christ. "The priest was helped by a chorister, perhaps the [experienced?] youth whom [his soul has discovered?] and who with time would be sent to Linköping in order to attend the cathedral school. Songs, mostly from the Bible, were sung by the local cantor. We don't know exactly how the music went in the medieval churches. Maybe Endre Church had a specific order which required a qualified cantor like the one we shall see here. "The Sunday service began when the priest sprinkled Holy Water on the congregation. This was to remind them that they had become members of the Christian church through baptism. The Holy Water would drive away all the powers of evil. "Let us now place ourselves in the Middle Ages. Let us try to grasp the atmosphere in a normal Swedish parish church, in a time where man still believed himself cast out into an empty, cold existence, when Europe was still unified, and when the central mystery around which everything revolved was that Jesus Christ, had become man, had died, and risen again for all."

Congreso greco-católico ruso mundial

El lunes 5 de junio comenzó en Lombardía, más precisamente en el santuario de San Felice Del Benaco, el primer y hasta ahora único Congreso mundial de clero de la Iglesia greco-católica rusa en su siglo de existencia.




Esta Iglesia poco conocida nucleaba en sus comienzos a una comunidad de rusos ortodoxos que decidieron entrar en comunión con Roma a fines del siglo XVIII. Se consideraban "rusos ortodoxos en comunión con el Obispo de Roma", y ese es el carácter identitario de su Iglesia. Después de ser reconocidos por la Santa Sede como Iglesia oriental católica, la Revolución Rusa de 1917 se encargó de dispersar o aniquilar a un importante número de fieles. Muchos de los supervivientes se alejaron en una diáspora que llegó a Francia, a Estados Unidos, Brasil, Argentina y otros países.

Celebran el rito bizantino ruso, prácticamente idéntico al ortodoxo.

Tienen un clero propio, pero no tienen prelados (obispo) que los lideren. En todos los países, incluyendo Rusia, dependen siempre de los Obispos latinos locales, o de Ordinariatos orientales encabezados por metropolitanos latinos.
Las comunidades más importantes se encuentran en Rusia, Francia y Estados Unidos. Con el paso del tiempo y ante el sentimiento de abandono en pos de una mejora en la relación ecuménica con Moscú, muchos clérigos y hasta pequeñas comunidades enteras han vuelto a la comunión con la Iglesia ortodoxa rusa. Esto se ha verificado incluso en años muy recientes.

En el Congreso se reúnen informalmente clérigos --sacerdotes, monjes y diáconos-- y laicos representando a comunidades greco-católicas rusas de diversas partes del mundo. Argentina está representada por el P. Gabriel Díaz Patri, sacerdote birritual oriundo de San Luis y el hieromonje Dionisio del Monasterio Bizantino de la Transfiguración (Pigüé, Prov. de Buenos Aires), cuya comunidad religiosa pertenece en realidad a la eparquía ucraniana de Buenos Aires.


Rito ambrosiano: asistentes de lujo

El martes, en el marco de un ciclo de conferencias en Milán sobre el rito ambrosiano (rito local), se ofició una Misa Solemne en presencia de un Gran Prelado en el uso antiguo de aquel rito. A la misma asistieron...


Al trono, el Cardenal Burke... Y detrás, en el coro, Mons. Rey, obispo de Frejus-Toulon (Francia), cuya diócesis tradi-friendly es la que más vocaciones religiosas tiene en Francia; y el Cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación del Culto Divino.
Un lujo. No se podía pedir más. El ambum completo, aquí.

21 de abril de 2017

¿Cuál es la buena liturgia?


La Liturgia que sumerge en el Misterio. 

La Liturgia que denota no ser de este mundo, sino del Cielo. 

La Liturgia que no es funcional a nada pues no es instrumento sino fin. 

La Liturgia que no repara en su utilidad catequística pues no pretende ser parte de utilitario alguno. 

La Liturgia que ni es antropocéntrica ni antropotrópica. 

La Liturgia que acepta no ser una acción humana sino una ACTIO DEI, un acto divino, por el cual el Hijo rinde culto al Padre. Y nosotros en Él.

Diego de Jesús

19 de marzo de 2017

La Misa Tridentina Ortodoxa

Para muchos será algo ya conocido. Para otros una curiosa (y tal vez insólita) novedad.
En 1882 el Sínodo del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla y su Obispo presidente --el Patriarca-- aprobaron un  proyecto elevado a aquella sede apostólica, cuyo objetivo era la introducción de la entonces uniforme Misa celebrada según el rito romano en la jurisdicción ortodoxa de las Islas Británicas. La inclusión del rito vendría necesariamente acompañada del Oficio Divino (Liturgia de las Horas) benedictino. Sus sacerdotes barbados se revestirían con los ornamentos típicos occidentales (casulla gótica, manípulo, etc.), e incluso con las insignias pontificales europeas (mitra puntiaguda, pastoral con voluta, pero sin anillo y con enkolpion equivalente al pectoral).

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Obispo ortodoxo revestido para celebrar el "rito occidental"
El tema da para un análisis sistemático (veremos más adelante). Sin embargo es fundamental comentar que el Patriarcado Ecuménico realizó una serie de reformas inevitables en la Liturgia romana, a fin de que siguiera ciertas formas o formulaciones de inconfundible reminiscencia oriental.

Por supuesto que el Filioque fue quitado del Credo Niceno. Pero también se cercenó el Último Evangelio (una reforma idéntica a la del Misal experimental de 1965) y se reordenó la rúbrica de las Oraciones al pie del altar --que se rezan, sí, pero en la sacristía--, algo que probablemente buscaban los reformadores conciliares latinos en la década del '60.

Eso no es todo: se introducen imprecaciones y las letanías menores típicas de la tradición bizantina. 
Los documentos pontificios desde los contemporáneos León XIII con su Orientalium Dignitatis (1894), pasando por el decreto conciliar Orientalium Ecclesiarum (1964) hasta la carta apostólica Orientale Lumen (1995) de san Juan Pablo II apuntan, entre otras cuestiones, a prevenir y luchar contra la arrolladora latinización de los ritos orientales. En el caso ortodoxo vemos la adopción de una sensibilidad opuesta: bizantinizar la liturgia latina. Alguien podrá alegar: "No es una bizantinización, sino una orientazación, puesto que el origen litúrgico de las imprecaciones y letanías es más bien Antioquía", ciudad madre aquella de la que mamaron sin duda los primeros ritos (s. IV y V en adelante) además de la vieja Jerusalén, la cual en realidad dependió del Patriarcado antioqueno hasta su autonomía a mediados del s. V.

También podrá alguno justificar esta adaptación, recordando las antiguas acusaciones orientales desde el cisma de Focio (s. IX) o el propio Patriarca Miguel Cerulario, responsable bizantino del Gran Cisma de 1054 y denunciador --en la coyuntura-- de las "ilícitas costumbres francas" que incluían "abusos" tales como el uso litúrgico de pan sin levadura.

En cualquier caso, a efectos de ortodoxiar y ortopraxiar la Liturgia romana a los ojos del Patriarcado Ecuménico y la Iglesia ortodoxa rusa (una de las mayores beneficiarias de esta adopción) es que llega a las Gran Bretaña la llamada "Divina Liturgia de Nuestro Padre San Gregorio, Papa de Roma", también coloquialmente conocido como "Rito occidental". Éste último es en realidad una contradicción, puesto que las mismas Iglesias ortodoxas históricas y las no canónicas (no reconocidas por la Iglesia ortodoxa) han "resucitado" para su provecho pastoral, otros ritos occidentales (no necesariamente latinos), a los cuales dedicaré un post futuro.

Lo interesante de este tema, más allá de las incómodas aristas anteriormente mencionadas, es que alguna de estas reformas pueden (y es una suerte de especulación personal) haber implicado un retorno a la tradición medieval, en la cual un clérigo lector cantaba desde su atril (detrás de la cancela) las imprecaciones mientras el sacerdote rezaba sus oraciones en voz baja en el altar. Esta acción litúrgica imprime cierto dinamismo a la liturgia y es algo muy visible en algunos ritos orientales. A este efecto, pueden ver este video que recrea una Misa en el siglo XV.

Otro elemento litúrgico rescatado y puesto en valor es el rol del diácono. En la liturgia romana moderna (y me refiero a la codificación tridentina pero también a la  post-conciliar) el diácono cumple un rol de "asistente litúrgico privilegiado" del celebrante. La única acción litúrgica verdaderamente imponente es la proclamación del Evangelio, seguido quizás de la preparación del cáliz y luego por la incensación de celebrante y fieles (descontamos la posibilidad de dar la Comunión). En los ritos orientales el diácono es una figura prominente de la Liturgia: no es solamente El Asistente del celebrante, sea sacerdote u obispo (que en la ceremonia romana solemne es parcialmente reemplazado por un sacerdote revestido de pluvial) sino una suerte de representante de los fieles en las imprecaciones y un "primer violín" del coro, el cual no es sino un representante litúrgico universal de los fieles, tanto en Oriente como el Occidente. En otras palabras, es un auténtico maestro de ceremonia: asiste al celebrante, manda a los servidores (acólitos) liderados por el subdiácono, es el puente litúrgico entre el sacerdote y el coro (y/o los fieles). Incluso en Oriente todavía persiste el rol del archidiácono, que se cubre con un bonete morado, y que en Occidente fue abolido por el Concilio de Trento (por una cuestión más administrativa que litúrgica, ciertamente). Esta compleja figura litúrgica, que en el rito romano (en cualquiera de sus formas y usos) se limita a un tímido acompañamiento asistencial del celebrante, es rescatada en la "Liturgia de San Gregorio" y puesta en valor, turíbulo en mano y cantando a viva voz.

En una época eclesial marcada por la reaparición de los diáconos "permanentes" --muy útiles sin duda, tanto para funciones adminsitrativas como pastorales-- la revitalización de la naturaleza litúrgica de su rol es sin duda un asunto pendiente. Desde Trento. Y ni que decir de su aplicación práctica fundamental en parroquias o rectorías a cargo de congregaciones "tradicionalistas" que se niegan a incorporar diáconos permanentes, alegando insólitamente que "antes del Concilio no los había", y limitando la vocación cristiana del laico servidor del altar al subdiaconado de facto (generalmente ni siquiera instituido). Esta limitación, que desfavorece el enriquecimiento de la eternamente deficiente liturgia parroquial (en catedrales siempre hay seminaristas diáconos), contribuye muchas veces además a la confusión de roles --y aquí hablando exclusivamente de la forma extraordinaria-- sustituyéndose y rebajándose indebidamente los grados del Orden Sagrado cuando hay sacerdotes actuando como diáconos y subdiáconos.

Por último, y en contraste con las archiconocidas acusaciones de proselitismo que espetan las Iglesias ortodoxas a la Santa Sede, es al menos llamativa la puesta en práctica del "rito occidental" exclusivamente en países occidentales de mayoría católica o protestante. El "Uniatismo" (la unión de comunidades o grupos de ortodoxos con Roma) fue considerado como "método del pasado" por la Iglesia católica y la Ortodoxa en el documento de Balamand de 1993, en favor de la profundización del diálogo ecuménico par lograr la unión de las Iglesias. Y sin embargo la promoción del rito occidental ortodoxo para atraer a Protestantes y católicos descontentos con Roma continúa, mientras el Patriarcado moscovita critica duramente a la moribunda Iglesia greco-católica rusa y a la minoritaria pero oportunamente nacionalista Iglesia greco-católica ucraniana.
Paradojas de nuestra época.

Si reproduce parcial o totalmente esta entrada, cite blog y autor por favor.

16 de marzo de 2017

Misa Solemne Pontifical concelebrada


Bendición abacial de Dom Philippe Germain de Montauzan, decimosexto abad del monasterio Saint-Paul de Wisques, llevada a cabo en la catedral de Saint-Omer y presidida por Mons. Jean-Paul Jaeger, Obispo de Arras, Boulogne y Saint-Omer en 2016. La misma se realizó durante una Misa Solemne Pontifical en la forma extraordinaria, concelebrada por varios abades. Pueden ver el momento de la Elevación al final del video.

Fuente: aquí

En 2011, en la bendición abacial de Dom Jean Pateau (Fontgombault), concelebraron en la forma extraordinaria cinco obispos, dos prelados, catorce abades y unos cuarenta sacerdotes (según fuente).

Chinos abrumados con el Papa


La profunda emoción de peregrinos de la China continental, ilegalizada por el Estado perseguida hasta la prisión.
"Escuché cosas como el abuelo diciéndole al niño que se arrodille y la mujer, gateando sobre sus manos entrelazadas con un Rosario y sus rodillas, sollozando que siempre ha amado al Papa (jiàohuáng, 教皇, en chino, literalmente "maestro soberano” o "maestro emperador").Hubiera estado lindo si hubieran tenido un traductor. Tan profundísima reverencia por el oficio del Papa, a pesar de todo".
(traducción parcial de este post).

Recen por los católicos chinos fieles a Roma, perseguidos por la dictadura china e ignorados por el Vaticano, interesado en entablar relaciones diplomáticas con Beijing.

Recen por los ucranianos greco-católicos, calumniados por la prensa filo rusa y el Patriarcado ortodoxo ruso, e ignorados por el Vaticano, interesado en estrechar relaciones ecuménicas con Moscú.

Recen por los greco-católicos rusos, bajo la indiferencia de sus obispos latinos e ignorados por el Vaticano, interesado en consolidar sus relaciones ecuménicas con Moscú.

15 de marzo de 2017

Fontgombault: Concelebración tridentina

Hace casi exactamente dos años publicaba aquí una traducción del artículo "L’Abbaye Notre-Dame de Fontgombault : un exemple à suivre pour la « réforme de la réforme" ("La Abadía Ntra. Señora de Fontgombault: un ejemplo a seguir para la "reforma de la reforma") publicado por Pro Liturgia, que hacía referencia al aparente uso del poco conocido Misal Romano aprobado ad experimentum en 1965 (llamado Misal de Ínterin, con variaciones entre 1964 y 1968) en el proceso de reforma litúrgica que finalmente concluyó con la aprobación oficial del Novus Ordo Missae (1969). La diferencia entre el Misal de última edición en 1962 con el de 1969 es "abismal". La diferencia entre la edición corregida de 1962 y la reforma aprobada para 1965 es visible, pero a la en continuación con la anterior.

Sin embargo en 2011, año en que el abad de Fontgombault (pronúnciese fongambó) recibió sus insignias abaciales en el marco de la Misa conventual, no se utilizó tal Misal. Indagando en el tema, pude informarme gracias al prior de la comunidad benedictina de Silverstream (Irlanda), que Fontgombault solicitó allá por los '90 a la Comisión Ecclesia Dei (la que supervisa/ regula a las congregaciones/ institutos religiosos que usan la forma extraordinaria del rito romano) un permiso --que le fue concedido-- concediéndoles ciertas prácticas para la Misa conventual, muchas de las cuales "son familiares a las del Misal de 1965". Tiene sentido si se tiene en cuenta que el Misal de 1965 nunca fue aprobado oficialmente por la Santa Sede.

Dom Benedict, prior de Silverstream, incluso nos detalla algunas de estas prácticas:

  • Omisión de la Preparación cuando se canta Tercia inmediatamente después de la Misa conventual;
  • La lectura/ canto de las Lecturas en vernáculo;
  • El uso del "Oratio Fidelium" (Oración de los Fieles) según libros aprobados (aquí el prior sugiere que se trata de las “Prieres Litaniques de l’office” publicadas por Solesmes);
  • El canto de la oración Secreta;
  • El canto del Pater Noster por toda la comunidad junto al celebrante;
  • El canto del Per Ipsum (doxología);
  • El canto de la bendición final por sacedotes;
  • La omisión del "Último Evangelio".
"El uso de estas concesiones por los benedictinos de Fontgombault (y por la humilde comunidad de Silverstream) se acerca mucho al Misal de 1965, aunque no tengan literalmente el Misal de 1965 en el altar" explica Dom Benedict,
"También", agrega, "basados en lo que deben ser concesiones separadas de las mencionadas, los benedictinos de Fontgombault practican en alguna ocasión la concelebración, y usan el calendario OSB de 1970 junto con el ciclo de domingos y grandes ferias de 1962".

A fines de 2011, apareció en un conocido foro tradicionalista de habla francesa un mensaje firmado por el Abad Jean Pateau, explicando las circunstancias en torno a aquella concelebración:

"Es la misma abadía de Fontgombault la que propuso [al Arzobispo local] y a [Dom Philippe Dupont, abad de Solesmes] una Misa concelebrada bajo la forma extraordinaria. Esta invitación no tuvo objeción alguna, aún no siendo el modo habitual en que nuestro Arzobispo celebra esta forma. (...)
"Además, la concelebración en lo que hoy se llama la forma extraordinaria comenzó en la abadía en 1965. Actualmente se concelebran la Misa de medianoche, la Misa de Aurora el Día de Navidad, la Misa del Jueves Santo y la Misa de la Vigilia pascual".

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7 de marzo de 2017

Satán “el gran exégeta del Mal”


No ha de pasar desapercibido ante el Evangelio de hoy el hecho escalofriante del dominio de las Escrituras que denota y delata tener Satán. Seguramente mucho más que cualquiera de nosotros, el Malo se las conoce de cabo a rabo, de Génesis a Apocalipsis, versículo por versículo. Y no sólo: sabe de la infinidad de traducciones posibles de cada pasaje, como sabe de cada uno de los comentarios que en la Historia del cristianismo se hicieron de cada cual. Y como ángel de luz (Lucifer) los pone, saca, recorta, acomoda, reubica, recombina con un ingenio escalofriante. Como decía Ratzinger, Satán es “el gran exégeta del Mal”.
Y hoy lo vemos en pleno ejercicio de ese arte monstruoso. No es tan estúpido como para salir con lo que dijo un romano o alejandrino, ni un rabino mequetrefe de moda. No, no es tan tonto. Baraja la Escritura y con todas las cartas marcadas, reparte en su beneficio. En su maléfico beneficio. Como un encantador hipnotizante, habla palabras de Dios en boca demoníaca, habla palabras divinas en boca satánica, habla como Dios contra Dios.
Es su mejor juego. Su más sofisticado estratagema. No sale de ateo, ni de sincretista ni con frases de Bucay. Sale de biblista. Manipula las Escrituras: esa es su arma mortífera. De nuevo: manipula las Escrituras.
Desde entonces, el mayor peligro para el cristiano no es la última estupidez que dijera un político, un librepensador, o la letra morbosa de una canción. El mayor peligro es el angélico y lustroso arte exegético de recombinarnos textos de la Palabra de Dios para hacerla decir lo que nunca dijo. Para hacerla decir contra sí misma.
El mayor peligro es matar a Dios con la espada de Dios.
P. Diego de Jesús, monje del Cristo Orante

20 de noviembre de 2016

Iglesia luterana "protestantizada" para ser católica

Finlandia tiene la población católica más pequeña de Europa: el 0.2% del total de los finlandeses unos 12.000 en 5 millones.
El Papa Francisco nombró obispo a un finlandés, que es uno de los siete clérigos católicos nativos.

En mayo se consagró el primer templo católico en la ciudad de Kuopi, un edificio vendido a la Iglesia católica por la comunidad luterana en noviembre de 2013.
Por supuesto, al ser luterana, debía ser reacondicionada debidamente para el culto católico. La sorpresa es que...

ANTES
La iglesia, luterana, antes del reacondicionamiento: 
un altar-ara contra la pared, comulgatorio para los fieles, un ambón y un púlpito.

DESPUÉS
Imagen relacionada
La nueva iglesia católica: un altar-mesa, el comulgatorio desaparecido, y un ambón-púlpito.

Salvando la imagen de San José, patrono de la iglesia, antes del reacondicionamiento parecía más católica que después...

Dato: el recientemente ordenado sexto sacerdote nacido en Finlandia desde la Reforma fue ordenado por el nuevo Obispo finlandés en una Misa en sueco (lengua materna del neo-sacerdote) y latín. La primera Misa de aquel se celebró en la misma catedral y fue una Missa cantata en la forma extraordinaria del rito romano.